Email Marketing

Trucos para redactar emails largos (y no aburrir)

· 17 mayo, 2016
no aburras a tus lectores con estos consejos para redactar mails largos

Una de las premisas básicas que todos tenemos en mente cuando nos enfrentamos a la redacción de un newsletter es la brevedad y la concreción. Pese a ello, hay casos que justifican la necesidad de extenderse un poco más. No toda la comunicación puede ser tan sintética como nos gustaría así que no queda más remedio que escribir piezas extensas. Por eso, en este post compartimos contigo algunos consejos para redactar emails largos y no aburrir, algo que como verás no es fácil pero sí posible.

La importancia del asunto en un email largo

Pese a que el foco deberá estar en el contenido, si el asunto no nos ayuda a predisponer al receptor del email a leer, lo más probable es que no pase de ahí y no siga leyendo.

No queremos decir con esto que el asunto tenga que ser: “Este mail es muy largo, pero te interesa”. En realidad tenemos que jugar un poco más con la psicología del usuario y hacerle entender cuál es la propuesta de valor y por qué es necesario para él leer esa cantidad de texto.

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Así que hay que dejarle claro el beneficio ya desde el asunto, para que haga clic y siga leyendo. Algo así podría funcionar: “Deja ya de sufrir dolor cervical” o “Decora gratis tu salón con este sorteo”. De este modo, le dices al usuario la razón por la que debe abrir el email y seguir leyendo. 

El título es la segunda clave

Una vez que has conseguido crear el interés suficiente como para que se abra el correo, es vital que no pierdas impulso. Un título incorrectamente elegido y que no sea consistente con el mensaje del asunto puede hacer que el receptor se frustre y cierre el email.

Es muy importante que en este caso sí hagas un cierto ejercicio de síntesis y que en una sola frase dejes patente la reason why, el motivo principal para seguir leyendo, y que ese motivo sea inequívoco y atractivo a partes iguales. Por ejemplo: “Dile adiós al dolor cervical” o “¿Quieres saber cómo ganar una mesa de comedor?”

Si consideramos que el título requiere de un refuerzo para dejar claro su beneficio, no es mala idea añadir un subtítulo. Algo de este estilo: “Dile adiós al dolor cervical – La almohada X te lo pone fácil” o “¿Quieres saber cómo ganar una mesa de comedor? – Sigue los pasos y participa gratis”.

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El cuerpo del mensaje en emails largos

Redactar emails largos y que funcionen no es tarea fácil. Además de cumplir religiosamente con los principios de la Trinidad de la Conversión que compartimos contigo cuando te mostramos cómo redactar newsletters efectivos, al redactar emails largos debemos tener en cuenta una serie de cuestiones adicionales:

#1 – Despliega la información poco a poco

Si el producto o servicio del que habla tu email es largo de explicar, no le des toda la información al usuario en el primer párrafo o sólo lograrás que no lea ni la mitad del email. Desglosa los beneficios uno a uno y dedícale una frase o un breve párrafo a cada beneficio, desplegando poco a poco todos los beneficios del producto. No descartes usar un hilo conductor a modo de storytelling, puede ser de gran utilidad para ligar el contenido y hacerlo mucho más ameno y con sentido si tu email es muy largo.

#2 – Organiza la información

Ayuda al lector a leer tu email utilizando bullet points para textos cortos o subtítulos para textos más largos, mecanismos de ordenación que introduzcan y resalten cada uno de los beneficios de los que estás hablando. Recuerda que el usuario suele leer en diagonal; sintetizando la información u organizándola mediante subtítulos le ayudas un montón a quedarse con la idea.

#3 – No abuses de las características o prestaciones

Si hablas largo y tendido de características o prestaciones, haz que eso tenga una razón de ser, es decir, que las prestaciones tengan un beneficio asociado. Lo que le interesará al usuario es el beneficio que obtendrá, no la prestación. Por ejemplo, si mencionas que tu almohada es de viscogel, explica también que eso significa dormir sobre una cara mucho más fresca, ideal para los meses de verano.

#4 – Ponte en la piel de todos los tipos de lector

Los lectores de campañas de email suelen estar cortados por patrones distintos: mientras que algunos sólo leerán los subítulos en diagonal, otros leerán hasta el último punto y la última coma, valorando con mucha dedicación tu propuesta de valor. Escribe teniéndolos a todos en mente.

Llamadas a la acción en emails largos

Al redactar emails largos, debes considerar replicar la llamada a la acción y los elementos de conversión más de una vez. Si colocamos un único botón al final del texto, por muy claro y accionable que sea el CTA nos estamos jugando todo a la carta de que el usuario lea todo el email, y eso puede no suceder. Por el contrario, si lo incluimos en cada uno de los bloques o cada vez que detallamos un beneficio potencial, multiplicamos las posibilidades de conversión.

Footer en emails largos

Ya hemos comentado en otras ocasiones que el footer es un elemento muy importante pero a menudo olvidado. En un email largo no es que pierda importancia, pero sí es probable que pierda visibilidad. Por este motivo, es conveniente no relegar la vía de contacto con la marca al footer: prueba a incluir información de contacto y la posibilidad de darse de baja de la lista de correo también en la parte superior del email.

Esperamos que, con estos consejos, redactar emails largos ya no sea un gran reto para ti, sino algo que puede conseguirse que sea efectivo y fácil de hacer aplicando estos trucos.

Imágenes | Fotolia.