Entrevistas y emprendedores · Producto

La otra cara de emprender

· 15 agosto, 2015

Ser emprendedor está de moda. Es un hecho. Los medios están llenos de noticias para emprendedores. Das una patada a una piedra y aparecen ocho cursos para convertirte en el emprendedor del año. Concretamente el emprendimiento digital parece la panacea destinada a arreglar nuestro país.

Todo el mundo cuenta sus fantásticas experiencias creando su empresa y el éxito que tienen. Pero hay una cosa que no queda lo suficientemente clara. El 80% de las pymes españolas no llegan a los 5 años. El 90% fracasa antes de los 10 años. Los que se forran son pocos y los que dan un pelotazo muchos menos.

la otra cara de emprender

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Emprender es una elección valiente, si has venido a esto a forrarte rápido, a lo mejor te has equivocado de camino. Los que ganan dinero en internet son muy pocos, y si supieras lo que facturan muchas de las empresas que desde fuera te parecen tan maravillosas, te llevarías una sorpresa desagradable. Lo más probable es que tu empresa acabe en el puto hoyo, asúmelo.

Acompañando a esta moda ha venido una corriente de pensamiento según la cuál parece que si estás en paro y no te fabricas tu propio trabajo, eres poco menos que un parásito, creo que debería extenderse una corriente de responsabilidad a la hora de recomendar el emprendimiento, tanto por parte de los medios de comunicación, de las instituciones o incluso desde nosotros, los propios emprendedores. No todo el mundo vale para esto. Y no pasa nada por no valer.

¿Significa esto que estoy arrepentido de mi decisión de emprender? No. Rotundamente. Es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Cuando lo elegí no tenía necesidad de hacerlo, tenía un buen trabajo, un buen sueldo y estaba en una buena empresa. Pero estaba aburrido, aburrido de verdad. Y ahora me divierto mucho, porque realmente me importa lo que me está pasando, cada cliente nuevo que conseguimos es una pequeña victoria y te llena de satisfacción, al igual que te cagas en todo cuando pierdes a uno. Es lo que un compañero llamaba, con mucho acierto, la montaña rusa del emprendedor: un día te crees el puto amo y al siguiente piensas que vas a quebrar.

La intención de este blog es contar las cosas que no se cuentan de esta aventura que es tener una empresa. Sobre todo las malas. En nuestro país, veréis muy poca gente compartiendo sus experiencias crudamente, y creo que escuchando los errores de otros de primera mano, puedes (con mucha suerte) evitar repetirlos. Por supuesto que también nos daremos algo de bombo y contaremos orgullosos las cosas buenas que nos pasen, pero seguro que no será tan divertido. La segunda intención (que somos empresarios, no hermanas de la caridad) es que os acerquéis a probar nuestra plataforma de email si aún no lo habéis hecho. Os gustará y si no os gusta, por favor contádnoslo que de todo se aprende 🙂

Post con opiniones personales de Ignacio Arriaga, co-fundador de Acumbamail